<\/div><\/figure> Esta es la idea que lo cambia todo para la educación del cliente: la mayoría de las roturas de cuadros no son fallas del producto. Es un fallo de uso.<\/span><\/p>
Los culpables más comunes:<\/span><\/p>
• <\/strong><\/span> <\/strong><\/span>Extracción con una sola mano. <\/strong><\/span>Cuando se quitan las gafas con una sola mano, la fuerza es asimétrica: una sien se retira mientras la otra se mantiene quieta por la fricción. Con el tiempo, esto tuerce el marco en la bisagra. El uso de ambas manos para quitar los vasos distribuye la carga de manera uniforme y reduce drásticamente la tensión en las bisagras.<\/span><\/p>
• <\/strong><\/span> <\/strong><\/span>Almacenamiento suelto. <\/strong><\/span>Los anteojos colocados con la lente hacia abajo sobre una superficie o dejados caer sin apretar en un bolso o bolsillo corren un riesgo constante. La presión de las llaves, los teléfonos o las monedas puede rayar, doblar o agrietar los marcos sin previo aviso.<\/span><\/p>
• <\/strong><\/span> <\/strong><\/span>Sentarse o dormir sobre armazones. <\/strong><\/span>Uno de los escenarios de rotura más habituales. Incluso los marcos flexibles TR90 tienen límites cuando se aplica todo el peso del cuerpo.<\/span><\/p>
• <\/strong><\/span> <\/strong><\/span>Extremos térmicos. <\/strong><\/span>Dejar vasos en el tablero de un automóvil en verano o en un ambiente helado puede afectar la estructura molecular de los plásticos, haciéndolos más propensos a agrietarse cuando se aplica fuerza.<\/span><\/p>
Cuando comunica estos factores de riesgo a los clientes en el punto de venta, está haciendo dos cosas valiosas: generar una confianza genuina y reducir de manera preventiva la probabilidad de solicitudes de devolución o quejas.<\/span><\/p>