<\/div><\/figure> Si los marcos de plástico se rompen, rara vez es la superficie plana de la pieza frontal o el cuerpo del brazo de la sien. La rotura casi siempre ocurre en puntos de tensión estructural, lugares donde se concentra la fuerza durante el uso diario o un impacto accidental.<\/span><\/p>
La conexión de bisagra <\/strong><\/span>es el punto de falla más común. Cada vez que un usuario abre o cierra sus gafas, la fuerza pasa por esta articulación. Con el tiempo, especialmente con las bisagras estándar, el material alrededor del accesorio de la bisagra puede fatigarse. Las bisagras de resorte, que permiten que las patillas se flexionen ligeramente hacia afuera antes de regresar, reducen significativamente esta tensión. Al adquirir monturas de gafas al por mayor, comprobar la calidad de las bisagras y si hay opciones de bisagras con resorte disponibles es una de las cosas más prácticas que puede hacer por sus clientes.<\/span><\/p>
El puente nasal <\/strong><\/span>sufre una tensión de compresión sostenida. En el caso de monturas que se usan durante períodos prolongados, un ajuste ligeramente desalineado o un puente inusualmente estrecho ejercen una presión constante sobre un área pequeña. Esto puede provocar microfisuras tras meses de uso, especialmente en monturas de acetato más rígidas o de plástico estándar.<\/span><\/p>
El brazo de la sien <\/strong><\/span>es vulnerable a la fuerza lateral: sentarse sobre él, quedar atrapado en una bolsa o tirar incorrectamente. La unión entre la sien y la zona de la bisagra es un punto secundario de concentración de tensiones.<\/span><\/p>
Conocer estas ubicaciones le permite ofrecer a los clientes una orientación realmente útil sobre cómo manejar sus monturas y le permite identificar qué productos de su gama están diseñados para soportar el estrés y cuáles son más adecuados para un uso diario más ligero.<\/span><\/p>